LEVANTAMIENTO DEL 2 DE MAYO

-El levantamiento del 2 de mayo, ocurrido en 1808, fueron hechos violentos acontecidos en Madrid (España), surgidos por una protesta popular contra la situación política tras el Motín de Aranjuez. Estas protestas hacia las fuerzas napoleónicas se extendieron por todo el país formando una ola de indignación y llamamientos públicos, que desencadenaría la Guerra de la Independencia Española.

-El 2 de mayo fue una rebelión de las clases populares de Madrid, contra el ocupante tolerado por gran cantidad de miembros de la Administración. Las tropas francesas llegaron legalmente, por la firma del tratado de Fontainebleau, los cuales empezaron a ocupar plazas que no estaban por el camino hacia Portugal, el cual era su objetivo inicial.

La Carga de lo Mamelucos presenta la principales características de la lucha, que era la presencia casi desarmada del pueblo contra el elemento militar francés.

-La disolución de la manifestación fue cruel, lo que hizo que Murat (militar francés al servició de su cuñado Napoleón ) se planteará tres objetivos: controlar el ejercito español, aplicar castigos a los rebeldes y afirmar que era él quien gobernaba España.

-Murat pensaba que tras la sangre derramada de los revolucionarios españoles ,estos se calmarían , pero sin embargo lo que hizo fue crecer el ánimo de lo españoles y dar la señal de lucha en toda España contra los franceses.


NOVELAS

-EL 19 DE MARZO Y EL 2 DE MAYO de PEREZ GALDOS, BENITO

-¡MUERA NAPOLEON! CARRILLO DE ALBORNOZ, JOSE MIGUEL
- UN DIA DE COLERA DE PEREZ-REVERTE, ARTURO
-VIENTOS DE INTRIGA DE CALVO POYATO, JOSE
-EPISODIOS NACIONALES (PRIMERA SERIE): LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

de PEREZ GALDOS, BENITO


El dos de mayo o La carga de los mamelucos.

El autor es Francisco de Goya, fue pintado en 1814, sus medidas son 2,66x3, 45 y se encuentra en el Museo del Prado, Madrid.
Significado: Representa una escena del levantamiento del 2 de mayo contra los franceses, comienzo de la guerra de independencia española contra Napoleón, que había ocupado España en 1808 e iba a poner como rey a su hermano, José.
En el cuadro, los insurgentes españoles atacan a los mamelucos, mercenarios egipcios que combaten al lado del ejército francés. Esta revuelta fue aplastada de forma sangrienta por el ejército de ocupación.
Composición: Los movimientos de los caballos y de los distintos personajes dotan al cuadro de un gran dinamismo. Refleja la escena con gran realismo, como puede verse la representación de los cuerpos caídos y los ríos de sangre. En el último término, se ve el perfil arquitectónico de Madrid, si bien tratado de tal manera que no distrae la atención del acontecimiento principal, que domina el primer plano.[1]
Luz: Goya usa una pincelada suelta. Utiliza un rico cromatismo. Su estilo recuerda a algunos cuadros del romanticismo francés, obras de Géricault o Delacroix.
Color: El color elegido fue un rojo oscuro casi marrón, que aunque estaba entonado con la obra, no pasaba desapercibido.

El tres de mayo de 1808 en Madrid (también conocido como Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío o Los fusilamientos del tres de mayo )
Es un cuadro del pintor aragonés Francisco de Goya completado en 1814 ,sus medidas son 2,66x3,45,y se conserva en el Museo del Prado (Madrid, España).
Significado: La intención de Goya al elaborarlo era plasmar la lucha del pueblo español contra la dominación francesa en el marco del Levantamiento del dos de mayo, al inicio de la Guerra de la Independencia Española. Su pareja es El dos de mayo de 1808 en Madrid —también llamado La carga de los mamelucos—. Ambos cuadros son de la misma época y corriente artística. Su técnica y cromatismos propios del Goya maduro. Goya sugirió el encargo de estos cuadros de gran formato a la regencia liberal de Luis María de Borbón y Vallabriga, antes de la llegada del rey Fernando VII.
Composición: En el lienzo, los soldados encargados de la ejecución aparecen como autómatas despersonalizados, sin rostros y en perfecta y disciplinada formación. Las víctimas, por su parte, constituyen un agitado y desgarrador grupo, cuyos rostros expresan el horror. Los cuerpos de los muertos se encuentran amontonados, en retorcido escorzo, sobre el suelo ensangrentado.
Luz: Hay bruscos contrastes lumínicos. Goya utiliza el tenebrismo para conseguir un efecto dramático. Sobre un fondo oscuro, el foco de luz único proviene del farol, que ilumina fuertemente la zona de los patriotas, mientras los soldados franceses aparecen en penumbra, dibujándose sus sombras en el suelo. La luz separa simbólicamente las dos zonas.
Color: El colorido es arbitrario y muy expresivo. Predominan los tonos oscuros (ocres, negro, gris), en fuerte contraste con el blanco, el amarillo y el rojo, en variada gama de matices. Hay también algún toque rosa. La mancha roja de la sangre destaca dramáticamente, para expresar la violencia de la acción descrita, así como el blanco de la camisa potenciado por el amarillo del pantalón.
Cristina Pérez

RESPUESTA MILITAR Y POLITICA DEL PUEBLO ESPAÑOL

-La respuesta militar del pueblo español se divide en las siguientes partes:

- Sublevaciones y la declaración de guerra

Las noticias de los hechos de Madrid se extendieron desde la misma tarde del 2 de mayo por todo el país, provocando las primeras reacciones de indignación y solidaridad, a la vez que las primeras declaraciones a favor de un levantamiento armado general en un clima de confusión ante la fragmentación de los distintos representantes del gobierno y el surgimiento de órganos de poder locales o Juntas. El llamado Bando de los alcaldes de Móstoles, promulgado por Andrés Torrejón y Simón Hernández, fue la primera iniciativa desde el ámbito local que contribuyó al desprestigio de la Junta de Gobierno, designada por Fernando VII, ante la declaración de Murat del 6 de junio en la que justificaba los excesos de la represión.
En Murcia, el antiguo ministro Floridablanca preside la constituida nueva Junta.
En Sevilla, la Junta local adopta el nombre de Junta Suprema de España e Indias, impulsora del texto considerado como la declaración de guerra formal emitido el 6 de junio. Ese mismo día, un ejército compuesto por militares y milicias campesinas logran impedir la marcha de las columnas imperiales a su paso por el puerto del Bruch, causando la primera derrota relevante del ejército francés.También éste día 6 de junio fue la contienda de Valdepeñas, en la que la villa de Valdepeñas fue incendiada, consiguiendo la población, sin ejército alguno, cortar la comunicación entre Madrid y Andalucía, logrando la evacuación francesa de La Mancha y el retraso francés en la Batalla de Bailén.
El 9 de mayo comienza el debate entre las autoridades provinciales sobre la posibilidad de sublevarse contra el poder francés. Así, se crea una Junta Suprema que declara la guerra a Napoleón. Asturias, pues, será la primera en declarar la guerra a Francia, enviando emisarios a Europa, creando un ejército regular y unas estructuras administrativas y organizativas ajenas a Francia y en cierta medida a España ya que no es la Junta Soberana o Suprema de España sino de Asturias, aunque reivindiquen la vuelta de Fernando VII. La constituida Junta Suprema del Principado protagonizó la rebelión en Asturias a pesar de las presiones de la Junta de Gobierno, que tornaría en enfrentamiento general tras la formación de un ejército de milicias populares campesinas a partir del 25 de mayo, con la nueva formación de la Junta Suprema del Principado.
- Repliegue del ejército imperial (junio–noviembre 1808)
Tras las campañas del verano de 1808: Primer sitio de los Sitios de Zaragoza (15 de junio de 1808 hasta el 15 de agosto de 1808) y la Batalla de Bailén (19 de julio). Con la entrada en Madrid de Castaños y González Llamas el 5 de septiembre se puso de manifiesto la dificultad entre los diferentes niveles del poder español para constituir una autoridad única tanto política como militar con la que consolidar los progresos realizados hasta entonces, que habían llevado al repliegue francés hacia el norte del valle del Ebro, y afrontar el contraataque general napoleónico, una vez dispuesta la llamada Grande Armée.
A las rivalidades entre los altos mandos militares, que emprendían acciones sin coordinación, se sumaba la de la divergencia política sobre la reforma del sistema del Antiguo Régimen y el surgimiento de reclamaciones particulares en cada territorio, al amparo del clima de federalismo de facto favorecido desde las diferentes juntas provinciales. A pesar de ello, un acuerdo general permitió constituir el 25 de septiembre de 1808 en Aranjuez la denominada Junta Suprema Gubernativa, presidida por Floridablanca y con un poder limitado, y la Junta Militar, presidida por los generales Castaños, Castelar, Morla, González Llamas, Marqués de Palacio y Bueno, cuya acción resultó ineficaz como demostrarían la sucesión de acontecimientos posteriores. Pocas semanas antes de la entrada de la Grande Armée, las fuerzas españolas lograron tomar el control de Logroño (10 de septiembre) y desplegar posiciones en torno a Tudela, a donde llegó Castaños el 17 de octubre, y Burgos, hacia donde se había dirigido desde Madrid el ejército de Extremadura con el general Bellvedere al frente el 29 de octubre.
Mientras tanto la situación en el País Vasco iba tensándose. Bilbao, la única capital de provincia que no había sido ocupada por los invasores se sublevó en la noche del 5 al 6 de agosto y proclamó como rey de España a Fernando VII. Los municipios vizcaínos comenzaron a movilizar sus milicias. Los lideres rebeldes lanzaron una proclama al resto de España alardeando de patriotismo español frente a los invasores, pero el 16 de agosto las tropas napoleónicas dirigidas por el general Cristophe Antonie Merlin reconquistó la ciudad tras vencer una obstinada resistencia. Bilbao fue saqueada y también lo fueron Begoña y Deusto. Las fuerzas españolas del ejército de Galicia o de «la izquierda», mandadas por el teniente general de origen irlandés Joaquín Blake, expulsaron a los franceses de Bilbao el 19 de septiembre. El mariscal Ney conquistó otra vez Bilbao y volvió a saquearla. Tras diversas ofensivas y contraofensivas, el mariscal Lefevre derrotó a Joaquín Blake en la batalla de Zornoza y recuperó definitivamente Bilbao el 2 de noviembre.
Las fuerzas de Napoleón habían sufrido una pequeña derrota táctica en Valmaseda el 5 de noviembre, pero pronto iban a cambiar las tornas.
- Intervención de la Grande Armée: dominación y resistencia (diciembre 1808–abril 1812)
Sin embargo, Napoleón interviene directamente al mando de un ejército de 250.000 hombres, la Grande Armée. Se trata de un ejército veterano, acostumbrado a los movimientos rápidos y a vivir sobre el terreno, que arrolla rápidamente la resistencia española y a los ejércitos ingleses desembarcados en la península.
- De Arapiles a San Marcial: retirada y derrota (1812–1814)
Napoleón salió de España en enero de 1809. Durante el resto del año los ejércitos regulares españoles se lanzaron a una serie de violentos contraataques, buscando a toda costa la batalla decisiva. Se consiguieron algunas pequeñas victorias en batallas campales pero las derrotas fueron mucho más numerosas hasta la catástrofe definitiva en la batalla de Ocaña. Las guerrillas, que eran ya muy numerosas en todas las provincias ocupadas, aumentaron de número y durante los siguientes dos años tuvo lugar una lucha brutal y desesperada.Hubo que esperar al verano de 1812 para que los aliados anglo-hispano-portugueses pudieran lanzar una gran ofensiva y derrotar a los franceses en la Batalla de los Arapiles, obligando a José Bonaparte a huir temporalmente de Madrid.Wellington llegó hasta Burgos pero se atascó asediando el castillo y las fuerzas napoleónicas reagrupadas pudieron contraatacar y empujarle de nuevo hasta Portugal. Mientras tanto, la campaña de Rusia absorbía el grueso de los recursos franceses. Por lo tanto, durante 1813 el ejército francés fue retirándose y perdiendo territorio. Los franceses abandonaron casi todas sus plazas, y tras la batalla de Vitoria el 21 de junio de 1813, fueron expulsados de España. En octubre de 1813 los aliados cruzaron los Pirineos. La guerra prosiguió en Francia, donde finalmente, Napoleón pidió la paz. Las tropas aliadas habían entrado hasta Burdeos, y posiblemente, de no haber sido frenadas, hubieran entrado en París antes que los austriacos, prusianos y rusos.
Alvaro Pérez